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El 10 de Enero de 1893, nació en Santiago
Vicente García-Huidobro Fernández, hijo de Vicente García-Huidobro
y María Luisa Fernández Bascuñán. Por ser
el primer hijo de esta familia, Vicente estaba destinado a heredar
el Título de Marqués de Casa Real, honor reservado al primogénito,
de la unión de dos de las familias más importantes del
siglo XIX en Chile.
A los 7 años, y tras haber recibido su primera formación
con institutrices europeas, inició sus estudios formales en el
colegio San Ignacio.
En 1911, a los 18 años, cursó estudios de Literatura en
la Universidad de Chile, año en que también publicó su
primer libro, "Ecos del Alma".
Posteriormente y siendo ya un poeta reconocido por los intelectuales
del momento, tanto en Europa como en América, siguió en
diversas universidades, cursos de Biología, Fisiología
y Psicología Experimental, al tiempo que se interesó por
la Astronomía, la Alquimia y el ocultismo en general.
El primer amor real de Vicente Huidobro
llegó a los 19 años,
cuando perdidamente enamorado se casó con Manuela Portales Bello,
joven aristócrata descendiente de Diego Portales y Andrés
Bello, Ella lo impulsó, como su madre, a escribir.
La influencia de Huidobro se hizo sentir por doquier, llevando siempre
consigo un hálito de misterio y novedad.
Su influyente participación en los movimientos de vanguardia
se vio reflejada en las numerosas colaboraciones que realizó con
prácticamente todos los intelectuales destacados de la época,
tanto latinoamericanos como europeos. En la década de los 40'
Huidobro se asentó en la ciudad de Cartagena, donde pasó sus œltimos
días. Allí murió el 2 de enero de 1948.
NOCHE
Sobre la nieve se oye
resbalar la noche
La canción caía de los
árboles
Y tras la niebla daban
voces
De una mirada encendí
mi cigarro
Cada vez que abro los
labios
Inundo de nubes el
vacío
En el puerto
Los mástiles están
llenos de nidos
Y el viento
gime entre las alas de
los pájaros
Las olas mecen el
navío muerto
Yo en la orilla silbando
Miro la estrella que
humea entre mis
dedos. |
ARTE POÉTICA
Que el verso sea como una llave
Que abra mil puertas.
Una hoja cae; algo pasa volando;
Cuanto miren los ojos creado sea,
Y el alma del oyente quede temblando.
Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra;
El adjetivo, cuando no da vida, mata.
Estamos en el ciclo de los nervios. |
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